ON THE ROAD (Kerouac se me adelantó)

La carretera larga, estrecha, sucia. Yo cansado, lento, más sucio todavía. Los días inacabables, eternos, sucísimos. Y las noches ni te cuento.

Arrastrándome en este desierto.

Al final de la carretera un precipicio, al fondo del precipicio el mar. Agua, bikinis, birra fresquita.

No hay que pensar, sólo saltar, únicamente volar, planear, aterrizar y disfrutar.

A mitad de la caída percibo que no soy ave, que soy piedra.

También me han hecho un hueco para no dormir aquí: «crítica feroz»

INFINITO

(para Y. que seguirá coleccionando pólizas en su pasaporte falso )

La chica del infinito sabe que las piedras tienen memoria, por eso anda buscando planetas líquidos.

La chica del infinito provoca incendios con su impaciencia, causa amnesias con sus jerarquías, entonces las cocinas se declaran zona catastrófica y arden cuando la presienten.

La chica del infinito ha inventado un idioma de verbos sin tiempos conjugados, pero el universo giroscópico es mudo más allá de las avenidas.

La chica del infinito sabe descifrar el lenguaje espiral de las caracolas, pero vive sobre una línea de puntos suspensivos.

La chica del infinito no llora, podría  inundar su cama.  Y yo nunca aprendí a nadar